La Municipalidad de La Victoria celebró este jueves 30 de abril el centenario de la histórica Plaza Manco Cápac con una jornada llena de cultura, historia y sabor. La actividad reunió lo mejor de la tradición peruano-japonesa con una feria gastronómica nikkei, espectáculos artísticos y una ceremonia conmemorativa que busca poner en valor uno de los espacios más emblemáticos del distrito.
La celebración no es casual. La Plaza Manco Cápac cumple 100 años y su historia se remonta a 1921, durante las celebraciones por el Centenario de la Independencia del Perú, cuando la colonia japonesa entregó al país la estatua de Manco Cápac como homenaje y símbolo de progreso, optimismo y espiritualidad.
El programa inició al mediodía con la inauguración de la exposición fotográfica “Migrantes: expresiones de un país diverso”, una muestra que resalta el aporte de las comunidades migrantes en la construcción de la identidad peruana. A ello se sumó una feria cultural y gastronómica nikkei que ofreció una variedad de platos de fusión peruano-japonesa, con stands como Domo Saltado, Los Dos Piratas, Tariyaki, Don Katsu y Ramen, entre otras propuestas culinarias.
La jornada también contó con un despliegue artístico y cultural con la participación de la soprano Berioska, música tradicional japonesa a cargo de Kariyushi, danzas del grupo Seriyu Eisa Kai, exhibiciones de kendo, desfile Kitsune y el show estelar de la banda Chancho con Piña.
La actividad, que cuenta con el respaldo de la Asociación Areh Perú Japón, continuó por la tarde y noche con el acto protocolar central, donde se realizó la develación de la placa conmemorativa por el centenario de la plaza, las palabras del alcalde de La Victoria, Rubén Cano, y la entrega de presentes a invitados de honor.
El cierre de la celebración estuvo marcado por presentaciones artísticas como Eisa Taiko, Tinsagu Band y la escenificación del Inti Raymi, en una jornada que unió tradición, memoria y cultura viva en el corazón de La Victoria.
Con esta celebración, el distrito revaloró la historia de uno de sus principales espacios públicos y acercar a vecinos y visitantes a una experiencia que combina patrimonio, gastronomía y diversidad cultural.